Rusia e Irán han alineado sus enfoques para contrarrestar la red de comunicaciones por satélite de Elon Musk, cambiando sus esfuerzos hacia una combinación de guerra electrónica y posibles amenazas físicas contra elementos clave del sistema.
Irán designa infraestructura Starlink como objetivos militares
La agencia estatal de noticias iraní Fars, afiliada al Islamic Revolutionary Guard Corps (IRGC), confirmó que los activos vinculados a Elon Musk se han agregado a la lista oficial de objetivos militares del país. Irán clasifica la infraestructura de comunicaciones satelitales Starlink como objetivos militares legítimos, argumentando que el sistema ha sido utilizado por las fuerzas armadas de Estados Unidos e Israel durante operaciones contra la República Islámica.
Según funcionarios iraníes, las fuerzas militares estadounidenses e israelíes han integrado tanto la red satelital Starlink como el sistema Starshield de orientación militar en el control de drones de ataque y buques de reconocimiento que operan en la región. Irán sostiene que estas tecnologías espaciales comerciales apoyan directamente las operaciones militares contra las instalaciones iraníes y, por lo tanto, ya no califican únicamente como infraestructura civil según su interpretación del derecho internacional.
Las estaciones terrestres de enlace Starlink ubicadas en Israel, Qatar, Jordania, Emiratos Árabes Unidos y Omán se han identificado como objetivos militares potenciales porque conectan la constelación de satélites al Internet global.
