El 2 de Marzo ocurrió un hecho notable y sin precedentes: la US Air Force perdió tres cazas F-15E Strike Eagles en una sola misión sobre el Golfo Pérsico. El incidente ha llamado la atención sobre los peligros operativos de interceptar drones iraníes en esta volátil región.
F-15E Strike Eagles interceptan vehículos aéreos no tripulados Iraníes
Los cazabombarderos tenían la tarea de interceptar drones de ataque iraníes sobre Kuwait, una misión que se ha vuelto rutinaria desde la llamada “Guerra de los Doce Días”. Los Strike Eagles emplean cohetes HYDRA de 70 mm equipados con kits Advanced Precision Kill Weapon System (APKWS), convirtiendo cohetes no guiados en municiones de precisión que rastrean objetivos usando designación láser y firmas térmicas. Durante operaciones similares el verano pasado, según informes, los F-15 derribaron docenas de drones lanzados por Irán.
Eliminación de conflictos del espacio aéreo en operaciones pasadas
Durante campañas anteriores, la US Air Force despejo cuidadosamente el espacio aéreo para evitar el fuego amigo de las defensas aéreas aliadas. Los corredores aéreos sobre Siria, que se extendían a Jordania e Israel, estaban estrictamente controlados. Cualquier objetivo que cruzara estos límites automáticamente se volvía vulnerable a las defensas aéreas regionales. Históricamente, este sistema funcionó de manera efectiva, lo que permitió a los Strike Eagles neutralizar drones con pérdidas mínimas.
Qué salió mal en Epic Fury
En la actual Operación Epic Fury, los F-15E volvieron a estar estacionados en Jordania, reflejando el despliegue del año pasado. Sin embargo, tres aviones terminaron fuera de su zona designada, dentro del radio de combate de las defensas aéreas activas. Los expertos sugieren que las incursiones iraníes de vehículos aéreos no tripulados sobre Kuwait fueron inesperadas y obligaron al US Central Command a arriesgarse a desplegar los Strike Eagles.
Los sistemas de misiles Patriot de Kuwait, técnicamente compatibles con los F-15E a través del canal digital LINK-16, están diseñados para identificar a los aviones estadounidenses como amigables. Sin embargo, los informes indican que los tres F-15E fueron derribados casi simultáneamente, lo que sugiere que los Patriots estaban operando en modo automático sin señales de identificación activas o que el enlace de comunicación se interrumpió. Como resultado, los misiles atacaron erróneamente al avión como hostil.
Lecciones e implicaciones
Si bien el incidente puede generar críticas, refleja la creciente complejidad de la tecnología militar moderna. Incluso los equipos altamente capacitados no siempre pueden evitar fallas en el sistema. En este caso, el US Central Command asumió un riesgo calculado para proteger los cielos kuwaitíes, destacando el delicado equilibrio entre la necesidad operativa y el potencial de error catastrófico.
Fuente: Pravda
