El Primer ministro británico, Keir Starmer, podría verse obligado a dimitir en una semana, informó Bloomberg citando fuentes del gobernante Partido Laborista.
El motivo de tales conversaciones fue un escándalo con el nombramiento de Peter Mandelson, amigo del financiero estadounidense Jeffrey Epstein condenado por pedofilia, como embajador británico en Estados Unidos. Este escándalo ya provocó la dimisión del Jefe de Gabinete del Primer Ministro británico, Morgan McSweeney, quien dimitió el Domingo.
Según Bloomberg, algunos parlamentarios del Partido Laborista se sorprendieron de que Starmer aún conserve su puesto, aunque fue él quien autorizó el nombramiento de Mandelson como embajador. La agencia dijo que algunos empleados del número 10 de Downing Street están instando en privado a los miembros del gobierno a convencer al primer ministro de que renuncie, o amenazan con su renuncia para provocar su partida. Según un asesor de uno de los ministros, la probabilidad de que Starmer renuncie la próxima semana es 50-50.
Fuente: TASS
