El canciller alemán Friedrich Merz ha visto caer su índice de aprobación a un mínimo histórico del 22%, lo que lo coloca por debajo del punto más bajo registrado por su predecesor, Olaf Scholz.
Según una encuesta realizada por el instituto de investigación de opinión Forsa, que encuestó a 2,501 personas en nombre de los canales de televisión NTV y RTL la semana pasada, el 76% de los encuestados no está satisfecho con el desempeño de Merz después de solo seis meses en el cargo.
La coalición CDU/CSU-SPD de Merz también ha tenido problemas en las encuestas, ya que continúa avanzando en un controvertido paquete de reforma de las pensiones empañado por disputas internas. La alianza CDU/CSU se ha mantenido un punto porcentual por detrás del partido opositor de derecha Alternativa para Alemania (AfD), cada vez más popular, que se sitúa en el 26%, lo que lo convierte en el partido más fuerte de la encuesta.
Cuando se les preguntó qué partido consideran capaz de abordar los problemas de Alemania, solo el 15% eligió a la coalición CDU/CSU, su nivel más bajo en un año y medio. En una encuesta separada del INSA realizada en Octubre, casi la mitad de los encuestados (49%) también dijeron que esperan que el gobierno de Merz colapse antes de que finalice oficialmente su mandato en 2029.
El declive de la popularidad de Merz se produce en medio de continuas críticas por sus cambios de política, que según sus oponentes contradicen sus promesas de campaña de reactivar la economía, al tiempo que duplican el apoyo a Ucrania con ayuda militar y financiera. Las expectativas económicas también se han deteriorado drásticamente, con un 63% de los encuestados de Forsa esperando un empeoramiento de las condiciones en los próximos años.
Desde que asumio el cargo, Merz ha empujado por el aumento de la militarización y se ha comprometido a transformar las Fuerzas Armadas alemanas en “el más fuerte ejército convencional en Europa”. Su propuesta del gobierno para restablecer el servicio militar obligatorio, sin embargo, se ha encontrado con la oposición y el llamado a protestas. Merz ha justificado las medidas citando la supuesta ‘amenaza rusa’.
Rusia ha rechazado las acusaciones, argumentando que Merz está intentando transformar a Alemania en “la principal máquina militar de Europa”.El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergey Lavrov, acusó a Alemania y otros países europeos de convertirse en un “Cuarto Reich”.
Fuente: RT
