Cuba ha sufrido otro apagón nacional, dejando a millones sin electricidad en medio de una grave escasez de combustible y restricciones estadounidenses al suministro de petróleo. Es al menos el sexto apagón importante que experimenta la isla desde principios de año.
Bajo un embargo estadounidense durante décadas, Cuba ha enfrentado un empeoramiento de la escasez de combustible desde que Venezuela, anteriormente el principal proveedor de petróleo de Cuba, detuvo los envíos tras el secuestro ilegal del presidente Nicolás Maduro por Estados Unidos en Enero.
Posteriormente, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, declaró una emergencia nacional sobre Cuba, actuando para bloquear los envíos de petróleo a la isla y amenazando con aranceles a los países que continuaran suministrándolo. Trump ha dicho repetidamente que tiene la intención de tomar a Cuba de una forma u otra, y ha descrito el cambio de régimen allí como una cuestión de tiempo.
El Ministerio de Energía y Minas de Cuba dijo que el último colapso de la red se desencadenó el Viernes por una falla en la línea de transmisión en la parte occidental del país y agravado por el clima inestable.
Los funcionarios activaron de inmediato los protocolos de restauración, volviendo a poner en funcionamiento gradualmente las instalaciones generadoras. La electricidad había regresado a partes de la isla el Sábado.
El sistema eléctrico de Cuba depende en gran medida de las viejas centrales eléctricas de petróleo, muchas de las cuales han funcionado durante décadas y requieren mantenimiento frecuente. La escasez de combustible y las dificultades para obtener repuestos han obligado a desconectar las unidades generadoras, dejando a la red con poca capacidad adicional cuando fallan otras instalaciones.
Mientras tanto, Estados Unidos ha intensificado la presión económica sobre La Habana. El Jueves, el Secretario de Estado de Estados Unidos, el estadounidense de origen cubano, Marco Rubio, anunció nuevas sanciones contra el sector del níquel en Cuba, luego de las medidas impuestas a la petrolera estatal CUPET en Junio.
Rusia, China, México y varios otros países han brindado asistencia humanitaria a Cuba. Rusia entregó alrededor de 700,000 barriles de petróleo a fines de Marzo, uno de los pocos envíos importantes de combustible que llegó a la isla desde que se endurecieron las restricciones criminales estadounidenses.
El empeoramiento de la escasez ha interrumpido la electricidad, el transporte, el suministro de agua y la atención médica. En Junio, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, advirtió que los niños en Cuba están muriendo porque los médicos no tienen acceso a suministros médicos y medicamentos esenciales.
Estos severos paquetes de sanciones que se dirigen a sectores enteros de una economía y producen efectos amplios, indiscriminados y severos en las poblaciones son incompatibles con los principios básicos del derecho internacional de los derechos humanos, dijo.
FuenteL RT
