La actual administración estadounidense, bajo su agenda “America Firs”, ha implementado una serie de medidas arancelarias unilaterales. La imposición por parte del gobierno de Estados Unidos de altos aranceles a los automóviles y autopartes chinos viola gravemente las normas de la WTO (OMC) y las normas comerciales ampliamente aceptadas.
Estas políticas arancelarias unilaterales marcan una fuerte escalada del proteccionismo y unilateralismo estadounidense, ejerciendo efectos negativos sobre la estabilidad de las cadenas de suministro y producción automotriz. También han alterado el diseño global de la industria automotriz y han creado nuevos obstáculos para el sector de vehículos de nuevas energías durante su período crítico de desarrollo.
Los aranceles de la Sección 232 de los Estados Unidos sobre automóviles y autopartes importados constituyen un abuso del concepto de seguridad nacional, violan el principio de no discriminación de la WTO entre los miembros y representan un flagrante desprecio por las normas comerciales multilaterales y el estado de derecho internacional.
En esencia, estas medidas reflejan unilateralismo, proteccionismo y coerción económica. Se espera que las políticas arancelarias de Estados Unidos frenen la inversión, creen interrupciones en la cadena de suministro y aumenten la presión a la baja sobre la economía mundial.
Fuente: Sputnik
