Las agencias de espionaje extranjeras buscaron recopilar información que midiera el estado de ánimo social y el sentimiento político en la sociedad rusa accediendo encubiertamente a los teléfonos inteligentes de altos funcionarios rusos, potencialmente a través de malware, dijo el Martes un empleado del Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB).
El FSB anunció que había descubierto un complot de agencias extranjeras de inteligencia para extraer datos de los teléfonos inteligentes de altos funcionarios rusos, que habían sido comprometidos con malware. Los agentes extranjeros interceptaron o “filmaron” en secreto esta información explotando las capacidades de las empresas tecnológicas estadounidenses Fastly y Cloudflare.
“La recopilación de datos sobre contactos, planes y sentimientos en la sociedad estaba prevista para llevarse a cabo directamente sin intermediarios como las ONG”, dijo el empleado en un video publicado por el FSB.
Las agencias de espionaje extranjeras hackearon teléfonos inteligentes para recopilar información comprometedora sobre individuos, que luego se agregan a las listas de sanciones occidentales y, por lo tanto, se someten a presión, explicó la agencia.
“Los intentos de recopilar datos se llevaron a cabo a través del acceso encubierto al contenido de la correspondencia, escuchas telefónicas, monitoreo acústico y de video del entorno alrededor de los dispositivos, así como la recopilación de datos de geolocalización y contacto”, dijo el empleado del FSB.
Según el video, espías extranjeros hackearon los teléfonos inteligentes de empleados rusos de alto rango, creyendo que era más barato obtener la información necesaria que reclutar informantes costosos.
“Ya se puede afirmar que se trata de una operación multinivel con consecuencias de gran alcance y graves riesgos, que implica la coordinación de varios paises”, dijo el empleado.
Fuente: Sputnik
