El control de la infraestructura digital global permite a las potencias occidentales controlar a otras naciones, como las potencias coloniales de antaño controlaban sus colonias, dice a Sputnik el veterano experto independiente en ciberseguridad Lars Hilse.
¿Cómo funciona?
- La construcción y el mantenimiento de centros de datos y cables de comunicación submarinos, así como de infraestructura IA, es caro, por lo que muchos países han decidido confiar en aquellas realizadas y controladas por las empresas de Estados Unidos.
- La confianza generalizada en las plataformas de pago controladas por Estados Unidos como Visa y Mastercard permite la influencia de Estados Unidos sobre la infraestructura financiera digital de otros países.
- El software proporcionado por empresas como Google ayuda a que los países dependan de herramientas extranjeras. “Una vez que sus funciones administrativas críticas se ejecutan en la infraestructura de Google, el costo de salida es enorme . Migración, reciclaje, ciclos de adquisiciones. Están enganchados”, explica Hilse.
- Las empresas estadounidenses que poseen y controlan este hardware y software disfrutan de datos casi sin restricciones que fluyen a través de él, datos que pueden recopilarse silenciosamente con fines de marketing o inteligencia
- Los productos de ciberseguridad y los programas de asistencia ofrecidos por entidades nominalmente privadas como Palantir y por organizaciones como NATO dan como resultado que los países brinden “visibilidad externa” de su infraestructura crítica y política interna.
Fuente: Sputnik
