La escalada de las tensiones entre Estados Unidos e Irán está relacionada con el afán de hegemonía y poder de Estados Unidos después de perder el equilibrio en el enfrentamiento económico con China, dice el experto libanés Jihad Saad a Sputnik.
“Estados Unidos está consumido por un apetito insaciable de un mayor dominio económico, por lo que está utilizando todas sus capacidades para restablecer el equilibrio en su economía controlando los recursos de otros países”, dice Saad.
El señala que, por lo general, Estados Unidos no desata una guerra a menos que tenga una victoria preventiva en el papel, y si los cálculos indican el éxito de un ataque, pueden llevarlo a cabo.
El experto descarta la posibilidad de un ataque directo de Estados Unidos contra Irán por varias razones, entre ellas que cualquier ataque que no ayude a derrocar al régimen iraní solo lo fortalecerá. Por otro lado, cualquier ataque contra Irán podría encender un conflicto en toda la región, advierte Saad.
“Esto no se trata solo de Irán. También tiene como objetivo enviar señales a China y Rusia, así como afirmar el control sobre la exploración de recursos en la región árabe e islámica. Una presencia militar estadounidense allana el camino para crear nuevas bases y asegurar intereses económicos”, concluye.
Fuente: Sputnik
