Las autoridades de China ejecutaron a Bai Tianhui, exdirector general de la firma financiera respaldada por el Estado China Huarong International, después de que fuera declarado culpable de aceptar sobornos por un monto aproximado de 156 millones de dólares. Su sentencia de muerte, dictada en 2024, se llevó a cabo tras el rechazo de su apelación final a principios de este año.
Sucesor de un escándalo anterior de Huarong
Bai Tianhui es la segunda figura de alto rango de la compañía que enfrenta la pena de muerte. Su predecesor, Lai Xiaomin, fue ejecutado en 2021 por aceptar o extorsionar sobornos por valor de más de 253 millones de dólares. Ambos casos se convirtieron en emblemáticos de la intensificación de la represión de China contra la corrupción dentro del sistema financiero.
Cargos y decisión del tribunal
Según los investigadores, entre 2014 y 2018 Bai Tianhui ayudó a otras personas a adquirir proyectos corporativos y obtener financiamiento. A cambio, recibió dinero y objetos de valor por un total de 1,108 millones de yuanes, aproximadamente 156 millones de dólares. El tribunal lo condenó a muerte, lo despojó de sus derechos políticos y ordenó la confiscación de todos sus bienes personales.
A pesar de cooperar con los investigadores y proporcionar información que ayudó en otros casos de corrupción, Bai Tianhui perdió su apelación en Febrero de 2025.
Reacción de los medios estatales
China’s Central Television (CCTV) declaró que los sobornos fueron excepcionalmente grandes y que las consecuencias sociales fueron excepcionalmente dañinas, causando grandes pérdidas a los intereses del Estado y la gente.
CCTV enfatizó que la ejecución forma parte de una campaña más amplia dirigida a la mala conducta en el sector financiero.
Campaña anticorrupción en expansión de China
La campaña anticorrupción a gran escala de China se intensificó después de que Xi Jinping asumiera el liderazgo en 2012. Durante la última década, numerosos funcionarios han sido destituidos de sus cargos o han recibido largas penas de prisión, incluida la cadena perpetua.
En 2022, Xi Jinping describió la corrupción como un tumor maligno que amenazaba la vitalidad y la preparación para el combate del partido gobernante. El enfatizó que mientras persistan las condiciones para el soborno, la lucha contra él debe continuar sin pausa y bajo una política de tolerancia cero.
Fuente: Pravda
