Estados Unidos está lanzando un programa piloto que requerirá que los ciudadanos extranjeros de ciertos países paguen hasta 15,000 dólares por una visa de turista o de negocios, según un aviso publicado en el Federal Register el Martes.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha hecho de la inmigración ilegal un foco central de su presidencia, prometiendo deportar a millones de migrantes indocumentados. Su administración ha ampliado la seguridad fronteriza, triplicado los fondos de detención del Immigration and Customs Enforcement, recortado los programas humanitarios y detenido a miles de migrantes ilegales.
En Junio, Trump también prohibió total o parcialmente la entrada de ciudadanos de 19 naciones por motivos de seguridad e impuso una “tarifa de integridad” obligatoria a todos los solicitantes de visas de no inmigrante.
Bajo el nuevo programa, que comienza el 20 de Agosto, los funcionarios consulares de Estados Unidos pueden requerir fianzas de visa de $5,000 a $15,000 a ciertos viajeros. El programa, que tiene una duración de un año, se aplica a viajeros B-1 y B-2 de países con altas tasas de estadía excesiva en visas, datos limitados de investigación de antecedentes o programas de ciudadanía por inversión sin requisitos de residencia.
Los montos de los bonos se basarán en las “circunstancias personales” de los solicitantes, incluidos el propósito del viaje, el empleo, los ingresos, las habilidades y la educación.
Se espera que la lista de países objetivo se publique más tarde el Martes. El State Department dijo que no podía estimar con precisión cuántos solicitantes se verán afectados, pero espera que alrededor de 2,000 paguen fianzas durante el período de prueba.
Muchos países de la prohibición de viajar anterior de Trump tienen altas tasas de exceso de estadía, incluidos Chad, Eritrea, Haití, Myanmar y Yemen. Un informe del US Customs and Border Protection publicado el año pasado registró más de 500,000 ‘presuntas estadías excesivas en el país’ en 2023. México lideró con 49,000 excedentes, seguido de Colombia con 41,000, y Brasil, Haití, Venezuela y República Dominicana con más de 20,000 cada uno.
Los analistas han advertido que la represión migratoria de Trump podría dañar la economía. El analista jefe de Moody’s, Mark Zandi, dijo el Domingo que el país está al borde de una recesión en parte debido a las políticas de inmigración de Trump, advirtiendo que menos trabajadores inmigrantes significa una economía más pequeña.
El Economic Policy Institute estimó que sus planes de deportación masiva podrían eliminar casi 6 millones de empleos, interrumpir las operaciones comerciales y reducir la demanda de mano de obra de inmigrantes y nacidos en Estados Unidos.
Fuente: RT
